sábado, 27 de septiembre de 2014

COLABORACIÓN: La tumba de Tutankhamón y la maldición del Faraón.

Howard Carter y Lor Carnarvon
Tutankhamón ha sido uno de los personajes más atrayentes tras el descubrimiento de su tumba por Howard Carter y Lord Carnarvon en 1922. La tumba que descubrieron, tras un largo trabajo de varios años, fue un gran reclamo, ya que ha sido una de las pocas tumbas egipcias que se ha encontrado con una gran abundancia de objetos para la vida del faraón en el más allá. Este descubrimiento nos permitió averiguar con detalles el método de preparación de la momia de un faraón para su vida de ultratumba, una vida muy valorada por los antiguos egipcios.

Aunque muchos creen que se trata de una tumba inviolada, la tumba de Tutankhamón ha sido profanada por varios asaltantes, todavía en época de los faraones, hasta en dos ocasiones; pero no se llevaron nada de valor, pues tras ser sorprendidos sólo pudieron llevarse algunos ungüentos y perfumes, además de pequeñas joyas como pulseras y anillos.

Tutankhamón, tras una corta vida y una muerte prematura, desapareció hasta que en 1922 Howard Carter, tras muchos años de búsqueda, descubrió su tumba generando una gran expectación entorno a la figura de este joven faraón.

Carter, que comenzó su labor como egiptólogo trabajado desde joven como dibujante en las excavaciones del valle de los reyes, llegó a entrar en el servicio de antigüedades egipcias como jefe de inspecciones. Pero tras un problema con un grupo de turistas franceses borrachos, que se enfrentaron con los egipcios que se encargaban de la protección de un templo, se vio obligado a dimitir ante su negativa a disculparse. Apenas dos años después, Carter conoció a Lord Carnarvon que lo contrató como su arqueólogo personal para las excavaciones que quería realizar en Egipto. Juntos emprendieron la búsqueda de Tutankhamón.

El arqueólogo descubrió la tumba del faraón niño tras una incansable búsqueda en el valle de los reyes, encontrándola debajo de una acumulación de escombros próximos a la tumba violada de Ramses VI. La zona había atraído el interés del obstinado arqueólogo, que veía sus deseos de encontrar la tumba de Tutankhamón en peligro tras la decisión de Carnavon de retirar su apoyo financiero por la falta de resultados. Tras conseguir que Carnavon le apoyase un año más, Carter se dirigió a dicha zona y el 4 de noviembre de 1922 los obreros descubrieron un escalón escavado en caliza y al final de la escalinata Carter se encontró con los cartuchos que contenían el nombre de Tutankhamón.

Recreación digital de la tumba de Tutankhamón
Tras avisar a su mecenas y esperar su llegada, el 24 de noviembre de 1922 traspasaron la puerta y se encontraron frente a un corredor y una segunda puerta. Tras realizar un orificio en ella, Carter, ayudado de una vela, dirigió su mirada al interior. Carnavon preguntó impaciente al arqueólogo que veía en el interior, y éste sólo logró balbucear, tras un larguísimo silencio: ``Cosas maravillosas´´. Ante los ojos de Carter fueron apareciendo múltiples objetos, algo que él describió: ``Al principio no pude ver nada, pues el aire caliente que se escapaba de la cámara hacía temblar la llama de la lámpara; pero, conforme mis ojos se fueron adaptando a la luz, los detalles de la habitación fueron apareciendo lentamente de entre la penumbra: animales extraños, estatuas, oro… por todas partes el brillo del oro´´.

La magnitud de la tarea que tenían entre manos era inmensa y ambos lo sabían, por lo que no tardaron en buscar la ayuda de los mejores egiptólogos de la época para que participasen en la investigación. Poco a poco fueron descubriendo más y más tesoros, y sobre todo una gran abundancia de objetos recubiertos en oro. Tras diversas capillas encontraron una que contenía tres sarcófagos, cada uno dentro de otro y el último de oro macizo. En el interior, protegida por una máscara de oro, se encontraba la momia del faraón.

El hallazgo provocó un gran revuelo mediático y también levantó algunas indignaciones y descontentos, debido al modo de actuar de Carnavon respecto al hallazgo, como la exclusividad concedida al diario Times de Londres para canalizar las noticias referidas al descubrimiento. Tampoco en el Servicio de Antigüedades y en el gobierno de Egipto se encontraban demasiado satisfechos. El asunto se puso tan tenso, sobre todo tras la imprevista muerte de Lord Carnarvon, que Carter tuvo que abandonar su trabajo en la tumba y perdió todos los permisos concedidos para escavar en el valle de los reyes.

Tesoros de la tumba de Tutankhamón
Todo parecía haberse puesto en contra de Carter pero años después la situación cambiaría, pues tras el asesinato del comandante en jefe del ejército egipcio, un británico, el gobierno inglés recuperó la totalidad del gobierno egipcio y con ello Carter, la investigación de la tumba. Pero en medio de todo esto los Carnavon perdieron toda relación con la tumba, aunque  fueron compensados económicamente, las últimas campañas fueron sufragadas por el gobierno de Egipto y por el propio Carter que dedicó su tiempo a terminar la investigación de la tumba, hasta que en 1939 su fallecimiento le impidió terminar de publicar el estudio definitivo sobre la tumba y su contenido.


La batalla más difícil que debió librar Howard Carter en los años posteriores al sensacional descubrimiento, fue contra la opinión generalizada sobre la presunta y terrible maldición que se cernía sobre la tumba de Tutankhamón y, en general sobre las sepulturas de los faraones.

La creencia de que los profanadores del descanso del rey tendrían una muerte violenta, se hizo eco durante estos años. La muerte de Lord Carnavon tras la apertura de la tumba, unida a la actuación de la prensa sensacionalista de la época, ayudó a la propagación de la creencia de la maldición del faraón. Todos estos hechos, más relacionados con la ciencia que con el misterio, siguen alimentando numerosas películas y novelas de terror, que encuentran en el Egipto de los faraones su mejor escenario.

Pero de ser cierta la maldición, Tutankhamón se mostró muy irregular en su venganza, pues aunque mató al patrocinador de su descubrimiento, no hizo lo mismo con su descubridor y excavador, ya que Carter falleció anciano casi 20 años después. Pero más curioso sería la caballerosidad demostrada por el monarca egipcio que no mató a la única persona que estuvo presente en todo los pasos del descubrimiento, Lady Evelyn, hija de Lord Carnarvon que murió a los setenta y nueve años en 1980.


La frase preferida empleada por Howard Carter cuando le hablaban de la maldición era: ``Todo espíritu de comprensión inteligente se halla ausente de esas estúpidas ideas.´´


Lucía Moreno Ojeda


FUENTES BIBLIOGRÁFICAS:

-JOYCE TYLDESLEY, La historia de Tutankhamón: la historia de un rey egipcio, Ariel, 2008.
-JAROMIR MALEK, Los tesoros de Tutankhamón, Libreria universitaria, 2012.



martes, 23 de septiembre de 2014

EL ÁRBOL DE LA VIDA

Los grandes pensadores y humanistas del Renacimiento juzgaron de forma negativa la propia época en la que vivían, denominándola de retroceso intelectual y social. Estos grandes eruditos de los siglo XV, XVI y XVII pretendían ser los continuadores de la cultura grecorromana, la cual habían admirado durante todos esos siglos. En cambio, en lugar de ser un período en el que la intelectualidad estuviese en decadencia, fueron tiempos de bastante desarollo de las instituciones político-sociales y de la propia religión cristiana.

En el ámbito de las pautas estilísticas, el arte medieval no tienen nada que envidiar a los patrones clásicos, pues la complejidad de los símbolos y la riqueza de sus imágenes y literatura, le ha otorgado una elevada importancia, ya sea para comprender la sociedad, la economía o para estudiar el pensamiento de la élite intelectual.

Decoración del Ábol de la Vida en Madinat al-Zahra
Uno de los motivos más utilizados de la iconografía medieval es el Árbol de la Vida. Su origen no se sitúa en estos tiempos del Renacimiento, sino que ya en las antiguas sociedades paleolíticas situadas en Europa había pequeñas referencias del mismo.
Desde el Neolítico hasta las tierras de Suecia y Noruega del II milenio a.C., han aparecido pinturas e incluso grabados en los que aparece la imagen de un árbol como elemento principal, que puede hacer alusión a un principio de vida, a una divinidad encargada de organizar el ciclo vegetal o a un concepto importante para la supervivencia de los pueblos productores.
Estas imágenes nos han mostrado que las civilizaciones existía la idea de una divinidad de la vegetación que se encargaba de los ciclos vitales; y como no, las formas de aludir gráficamente a tal deidad era por medio de un árbol que la acompañaba. Incluso cuando el árbol aparece solo, ha de interpretarse como la imagen de la propia divinidad.

Representación del salón del trono del Palacio de Asurbanipal en Kalhu.
En el Próximo Oriente antiguo existió la figura de una madre vital, este es el caso de Astarté, diosa de varios pueblos de estos territorios, aunque se la dio múltiples nombres: Ishtar, Astaroth, etc; que fue representada en muchas ocasiones al lado del Árbol de la Vida en el arte del Próximo Oriente. La composición establece al propio árbol como eje central o a la divinidad con una planta en las manos; a ambos lados, de forma simétrica, aparecen seres protectores y por último suelen aparecer signos astrales que muestran el carácter divino. Entre los ejemplos más destacables aparecen los relieves asirios de Nimrud o las estelas fenicias.

En el mundo griego la figura del Árbol de la vida repartía la responsabilidad de mantener activos los ciclos naturales de hombres, animales y plantas entre las diosas Afrodita, Deméter y Proserpina. Por ello, es bastante habitual que en los relieves estas diosas aparecezcan con plantas en las manos.

Los hebreos fueron los primeros en reinterpretar sus iconos para desarollar sus propias creencias. El Árbol de la Vida, signo del politeísmo llegó a formar parte del monoteísmo judío. Por ejemplo, en el Génesis, Yahveh prohíbe a Adán y a Eva comer el fruto de un árbol que crecía en el Jardín del Edén. La serpiente incitó a la primera pareja a comer una manzana de un árbol. En otros capítulos de la Biblia el propio Yahveh se equipara con árboles (olivos, cipreses, álamos...).
El propio candelabro de los siete brazos situado en el templo de Salomón es un compendio del Árbol de la Vida. Aunque también, el Árbol de la Vida es para los judíos un elemento cabalístico que puede explicar el orden del Universo.

Por otro lado, el Islam también va a recoger el Árbol de la Vida como un signo para explicar sus leyes rituales. Aunque nos encotramos en una cultura que rechaza las representaciones de seres humanos o de animales, los motivos vegetales van a estar presentes en su arte.

En general, el significado del Árbol de la Vida es una síntesis muy compleja de diferentes historias: el linaje de Cristo, su muerte en la Cruz, la expulsión del paraíso de Adán y Eva, la creencia en la salvación y la explicación de las partes del Universo.



Daniel Velasco García

lunes, 15 de septiembre de 2014

ROMA III: LAS CIUDADES

Una de cada diez personas del mundo romano vivía en ciudades. En una cultura que fomentaba la interacción y las actividades sociales, la vida urbana era el medio perfecto para transmitir los valores romanos. Además, la ciudad ofrecía un mercado laboral más amplio y fiable.

Reproducción por ordenador de una insulae romana
La mayoría de los habitantes en Roma vivían en edificios llamados insulae (una solución para ganar espacio). En ciertas épocas de la historia de Roma, más de un millón de personas tenían que alojarse alrededor del centro de la urbe porque no tenían medios de transporte para vivir más lejos. La demanda hacia subir los precios del suelo y los romanos se vieron obligados a construir en vertical para que los ciudadanos comunes tuvieran viviendas que pudieran costearse. El problema de espacio no era exclusivo de Roma, así que en muchas ciudades se construyeron insulae, aunque a menor escala. Una de las mejores ruinas se encuentra en Ostia, el bullicioso puerto que comunicaba Roma con el mar.

Este tipo de edificios solían estar superpoblados, ya que muchas veces toda una familia tenía que vivir en una sola habitación. La estructura en si era también muy apiñada y algunos tenían hasta siete pisos de altura lo que implicaba un grave peligro de derrumbe.

Los incendios eran otro riesgo añadido, porque los pisos superiores eran de madera y era fácil que el fuego prendiera. Probablemente fuera esta la causa del gran incendio de Roma del año 64 d.C, que ardió durante nueve días en las zonas pobladas por este tipo de calamidades, Augusto introdujo restricciones legales sobre la altura de las insulae, que no podían superar los 20m. También creó una guardia nocturna para que vigilara si se declaraba algún incendio. Nerón y Trajano impusieron limitaciones todavía más estrictas con respecto a la altura de los edificios.
Reproducción por ordenador de una ciudad romana

Los romanos acaudalados podían permitirse vivir fuera de los superpoblados edificios, en sus propias casas llamadas domus. Muchas de ellas estaban situadas en el monte Palatino, lejos de la plebe y cerca del palacio del emperador. Las puertas de entrada de estas casas daban a un atrium, donde recibían a los invitados y había un altar dedicado a los lares y dioses ancestrales. El techo del atrio estaba abierto para dejar entrar la luz del sol y, más importante aún, el agua de la lluvia. El agua de la lluvia también se recolectaba de los tejados, que eran inclinados para canalizarla hacia la apertura del techo del atrio. El agua podía almacenarse en un pequeño estanque situado en el suelo del atrio y utilizarse para las necesidades domésticas.


David Asensio Caramés

domingo, 7 de septiembre de 2014

CAMBIO EN EL CALENDARIO DE PUBLICACIONES

Ya ha empezado septiembre, y con él nosotros las clases. Esta primera semana no hemos publicado nada, ya que estábamos organizando los días de publicación.

Debido al tiempo que tenemos que dedicar a las clases, vamos a publicar un artículo cada miércoles y las colaboraciones seguirán siendo los sábados. Así podremos seguir con el blog y no agobiarnos.

Un saludo y gracias por leernos.

Los redactores de Los Confines del Saber.

jueves, 28 de agosto de 2014

EJÉRCITOS INVENCIBLES II: Legionarios

Los legionarios fueron un gran cuerpo militar que predominó, mayoritariamente, durante la república e imperio de Roma y que le dio a esta ciudad un gran prestigio.

En el periodo monárquico, el rey Servio Tulio llevó a cabo un censo de población para distribuir a los varones adultos en una categoría militar en función de sus rentas, mientras que durante la época de la república, los legionarios se dedicaron a ayudar a sus aliados.
Será con la llegada de la época imperial, cuando se expandan sus dominios y las legiones sean conocidas y temidas por todos los pueblos. Pero las legiones de Roma no solo servían como un instrumento de conquista, sino también como un medio de promoción social.
A la hora de convocarles para la batalla, los que poseían mayores rentas pasaban a formar parte de la infantería pesada o la caballería, mientras que quienes tenían bajas rentas eran parte de la infantería ligera. Los reclutas, a su vez se dividían en centurias, las cuales eran la base de la organización del ejército romano. La centuria solía constar de 60 u 80 hombres según la época en cuestión.

El ejército romano adopto tácticas que le dieron prestigio a Alejandro Magno, como es el caso de la formación tortuga. Dicha institución también se caracterizó por una buena organización, así como una tecnología militar superior a la de sus adversarios.
A fines de la república, el ejército romano se profesionalizó y los soldados comenzaron a percibir una remuneración económica por sus servicios.

legionario

Pero, ¿cuál era su equipamiento? El equipamiento de un soldado romano, en general, consistía en lo siguiente: en primer lugar, un yelmo al estilo gálico, que incluía protección para mejillas y frente, así como una cubrenuca profunda. En caso de que fuera un oficial del ejército, también podía llevar una crin de caballo dispuesta transversalmente.
En segundo lugar la famosa espada gladius, la cual se colocaba a la derecha, excepto en los legionarios o los oficiales que la portaban a la izquierda.
En tercer lugar, la cota de malla, elaborada a base de escamas de bronce y hierro superpuestas y con gran flexibilidad para ajustarse al cuerpo del soldado.

Y por último, las sandalias que podían incluir clavos de hierro para evitar resbalones. En las zonas frías, las sandalias eran sustituidas por botas.
Aunque no hay que olvidar, que a este equipamiento hay que sumarle la lanza (pilum) y el escudo romano de forma rectangular (scutum).

A los legionarios se les daba una rigurosa instrucción, y una vez acabada esta quedaban encuadrados en una centuria y bajo el mando del centurión. Las tropas, en tiempos de paz, se encontraban en el cuartel, el cual ocupaba, aproximadamente, veinte o veinticinco hectáreas y ubicados en posiciones estratégicas. Las tareas de los soldados empezaban con la llamada a la formación y el pase de revista a las tropas. Posteriormente, cada grupo de soldados, tenían unas funciones asignadas como tareas de acantonamiento (vigilancia), entrenamiento o enseñanza, así como tareas culinarias, pues hacían dos comidas al día.

El ejército romano tendrá diversas modificaciones, preferentemente durante la época imperial, pues durante la república no se destinaba ninguna compensación al ejército. Esta es una posible causa del fracaso de la república. Se sabe que el imperio poseía entre veinticinco y treinta legiones en su época de mayor esplendor.

El ejército romano ha pasado a la historia como un gran legado, influyendo en diversos pueblos, los cuales le tendrán como modelo a seguir.

Manuel Carreira Hernández




lunes, 25 de agosto de 2014

ASESINATOS EN LA HISTORIA: Marilyn, ¿suicidio, muerte o asesinato?

El pasado 5 de Agosto se conmemoraba el 52 aniversario de la muerte de Marilyn Monroe, el icono sexual de los años 50. La chica rubia platino ha conseguido ser uno de los mitos del siglo XX gracias a emblemáticas escenas del cine clásico como el vuelo de su falda por la brisa del metro de Nueva York en “La tentación vive arriba” como la escena musical “Diamonds are a girl’s best friend” de “Los caballeros las prefieren rubias”. También es recordada por su vida desenfrenada en busca de cariño, llena de desengaños y fracasos.

¿Qué ocurrió para que la estrella de la pantalla conociera al mismo tiempo  un arrebatador salto a la fama y consecutivamente, un estrepitoso declive? Nos ubicamos en el 19 de Mayo de 1962: se celebra el 45º cumpleaños del presidente de los EEUU, John F. Kennedy. Marilyn Monroe, impuntual, aparece en la fiesta con un vestido muy ceñido y que aportaba sensación de desnudez visto desde lejos. Incluso, la actriz mostraba síntomas de embriaguez y, desde luego, cantó un sensual Happy Birthday al cumpleañero, dedicándoselo personalmente con las palabras “Mr President”. Jacqueline Kennedy, la primera dama, decidió no acudir al convite al sospechar de esta actuación. A partir de lo ocurrido, otro hombre se añadía a la lista de amantes de la intérprete: algunos fueron Tony Curtis, Marlon Brando, Elvis Presley, Yves Montand, Frank Sinatra, Robert F. Kennedy, hermano del presidente, después del mismo… aunque cabe la posibilidad de que algunas de estas relaciones en realidad no ocurrieran. Tampoco debemos olvidarnos de sus tres maridos: James Dougherty, con quien se casó a los 16 años, el beisbolista Joe DiMaggio (el amor de su vida, aunque muy celoso y posesivo) y el escritor Arthur Miller. Durante esa época, Marilyn pasaba una mala racha. Anteriormente, ella había iniciado junto con el fotógrafo Milton Greene su propia compañía cinematográfica: Marilyn Monroe Productions. El motivo se debe a que la Twentieth Century Fox  siempre la ofrecía el papel de “rubia tonta” en sus películas. Estaba desconforme, pues quería mostrar su talento y seducir al público por sus dotes artísticas, no por su exuberante apariencia física: ante todo pretendía ser una verdadera actriz. Además, tenía dificultades para conciliar el sueño y comenzó su adicción por el alcohol y los narcóticos. Faltaba a menudo a los ensayos del rodaje de sus películas. En 1961 se divorció de Arthur Miller y padeció constantes ataques de nervios, así que aceptó ser ingresada  inevitablemente en la clínica psiquiátrica Payne Whitney.

Esta experiencia no fue muy agradable para ella, pues sentía un miedo irracional a la locura (su madre, Gladys Baker, estuvo ingresada en un hospital psiquiátrico). A partir de aquí, fueron frecuentes sus visitas al psicoanalista Ralph Greenson, que la aconsejó hacerse grabaciones de voz relatando todas sus experiencias personales, puesto que cuando acudía a su consulta, era incapaz de articular palabra. Los sucesos que a menudo le contaba pertenecían a su infancia, bastante difícil y traumática. Además, ella tenía un diario en el que escribió bastantes testimonios personales. Algunos de ellos eran supuestamente secretos de Estado que le revelaron los hermanos Kennedy en la cama que guardaban relación con Rusia o los planes de invadir de Cuba y matar a Fidel Castro. Parece ser que ella los amenazó con revelar esas confesiones una vez que se vio despechada por éstos sucesivamente. Es más, recientemente el periodista Christopher Andersen afirma que Monroe mantuvo una conversación telefónica con Jackie Kennedy en la que entregó detalles de la relación amorosa que mantuvo con su esposo.

La situación se plantea difícil, pero se complica más aún al saber que la estrella era punto de mira del FBI. Desde hacía algún tiempo, la policía secreta andaba investigando sus hechos pues mantenía relaciones sexuales con varios hombres afines ideológicamente al comunismo. Pero, aunque la actriz se encontraba rodeada de mucha compañía (no solo amantes, sino amigos, compañeros…), Monroe se sentía muy sola, sin ayuda. Pensaba que todo el mundo quería conocer a Marilyn Monroe, pero nunca conocían a Norma Jean Mortenson (su nombre verdadero). Un tiempo después, Marilyn es encontrada muerta inesperadamente durante la madrugada del domingo 5 de Agosto de 1962 en el dormitorio de su apartamento en el hotel situado en el número 12305 en Fifth Helena Drive (Los Ángeles, California). La causa oficial de su muerte sería un probable suicidio debido a una sobredosis de barbitúricos (Nembutal).

¿Qué ocurrió entre la tarde del sábado 4 y la mañana del día 5? Según varios testigos, por la tarde Marilyn habla por teléfono en su casa con Ralph Greenson durante varias horas. Entre las 15:00 y las 18:00 recibe visitas del Fiscal General de los EEUU, Robert Kennedy y de Peter Lawford, cuñado de J.F.Kennedy. Supuestamente, Bob Kennedy reclamó a Marilyn su diario y discutieron. A partir de las 22:30, la actriz está supuestamente sola en su habitación, mientras que en otra habitación cercana duerme Eunice Murray, su asistenta personal, y el hijo de ésta, Norman Jefferies, arreglando desperfectos en la cocina. A las 00:30, Murray se despierta y ve luz debajo de la puerta de la habitación de Monroe. Llama, pero la puerta está cerrada con llave y nadie la responde. Telefonea al Dr. Greenson e inmediatamente acude. Mira por una ventana y ve a Marilyn en la cama. Para abrir la puerta, rompe el cristal y entra en la habitación. En ese momento, estaba muerta. Estas serían las primeras declaraciones, pero más tarde Eunice Murray declaró que a las 21:30 acudieron tres hombres ordenándola a ella y a su suegra que se marcharan. Al volver, a las 22:30, Marilyn había fallecido. De todas formas, Greenson alrededor de la 1:30 llama al médico de cabecera y al Servicio de Emergencias de Guardia para una reanimación cardio-pulmonar, pero es demasiado tarde. A las 4:25, cuatro horas más tarde, llaman a la comisaría para denunciar la muerte. El sargento Jack Clemmons acude a las 4:45 y observa el escenario del crimen. Ve a Marilyn desnuda tendida bocabajo en la cama con un teléfono en la mano y con moretones y livideces en muñecas y espalda. La habitación se encuentra aparentemente ordenada (Murray había limpiado la habitación) y en la mesilla aparecen frascos de sedantes vacíos, algunos sin identificar. La ventana está rota, pero por los cristales del suelo deducen que se rompió desde el interior, no desde el exterior. La autopsia fue supervisada por el Dr Thomas Noguchi, médico forense ayudante y algo inexperto para aquella autopsia tan singular. Aproximó la hora de muerte a las 3:40, pero ¿cómo es posible si ya estaba muerta según los testimonios como muy tarde a las 00:30 – 1:00?

La explicación la encontramos en que no se esperó el tiempo suficiente a la realización de esta operación. Además, reveló que murió bocabajo, que no había señales de agresión ni lucha en uñas, cuello y cara y, lo más importante, no había restos de cápsulas ni pastillas ni en el estómago ni en el intestino. Si ella hubiera tomado por vía oral y de forma voluntaria esas pastillas, lo normal es que hubiera quedado alguna, puesto que debió de tomar bastantes para fallecer y el suicidio es una muerte rápida. Pero el interior del recto y colon ascendente tenían una decoloración púrpura, síntoma de sobrepresión, lo que apunta a que los hipnóticos se hubieran administrado por vía anal en vez de vía oral. (En la época era bastante frecuente encontrar calmantes por enema).

Realmente, no se ha descubierto casi nada sobre este asunto. No se sabe si fue un suicidio, como consta en el certificado de defunción, o de un asesinato por parte de los hermanos Kennedy por la proximidad de la actriz a la Casablanca. Otros han barajeado la posibilidad de muerte accidental, al tomar Marilyn más dosis de la recomendada y bajo su ignorancia. Hay que tener en cuenta que tanto Greenson como Murray como el resto de médicos que diagnosticaban a Monroe la suministraron diferentes medicamentos, además de lo que ella pudo haberse tomado sin su aprobación, e incluso la mezcla de estos fármacos con alcohol, nada recomendable. Sin embargo, el sargento Jack Clemmons afirma rotundamente que aquello que observó en un principio era un asesinato y, según Donald H. Wolfe, Eunice Murray gritó desde el apartamento: “¡Asesinos! ¡Asesinos! Estáis satisfechos ahora que ha muerto”. Incluso, algunas muestras que se tomaron en la autopsia para analizar desaparecieron. En resumen, no se trató de una muerte violenta ni sanguinaria, pero Marilyn se encontraba con muchísima presión y corría peligro. Ella era muy desequilibrada emocionalmente y pudo pensar por un momento en desaparecer. Quizás, otros lo pensaron mucho antes de que ella se lo imaginara…


José Manuel González Martín

sábado, 23 de agosto de 2014

COLABORACIÓN: TUTANKHAMÓN, El niño de oro

Máscara funeraria de Tutankhamón. Realizada en oro batido
con incrustaciones de pasta de vidreo y turquesas.
Museo Egipcio de El Cairo
Tutankhamón es el más famoso de todos los faraones, pero también ha representado un gran misterio.

Ha sido uno de los personajes más atrayentes tras el descubrimiento de su tumba por Howard Carter y Lord Carnarvon en 1922. La tumba que descubrieron, tras un largo trabajo de varios años, fue un gran reclamo ya que ha sido una de las pocas tumbas egipcias que se ha encontrado inviolada. Aunque varios asaltantes habían entrado en dos ocasiones, no se llevaron nada de valor. En ella se encontraron grandes tesoros, muchos de ellos en oro, y la momia del faraón Tutankhamón. Pero este joven faraón ha sido todo un misterio.

Poco se sabía de Tutankhamón, sólo que había sido coronado siendo un niño y que tuvo una corta vida. Hasta hace pocos años no sabíamos nada de su familia y de su vida. Se había pensado que había sido un joven rey muy manipulable.

Tutankhamón nació en Amarna y recientes estudios de ADN, demuestran que su padre fue el mismísimo Akhenatón, el faraón hereje. Pero la identidad de su madre ha sido un misterio aún mayor para el que no se tiene una respuesta concreta todavía. Aunque se sabe por la pruebas de ADN que su madre es la momia hallada en la tumba kv-35 del valle de los reyes, desconocemos su nombre. Las candidatas son la amada esposa de Akhenatón, Nefertiti, de la que sabemos que ya dió a luz a seis hijas del faraón; dos de las hermanas de Tutankhamón, que se casarón con su padre; y Kiya, una de las esposas menores del faraón Akhenatón de la que se cree que fue una princesa extranjera que desapareció pronto de las fuentes. Pero los egiptólogos se quedan con dos: Nefertiti y Kiya.

Busto de Akhenatón
En varias ocasiones se ha desechado la idea de que la momia de la kv-35 fuera Nefertiti, debido a que la edad de la joven al morir no cuadra con la edad que tenía Nefertiti, siendo mucho más joven que ella, y la improbabilidad de que diera a luz a las seis hijas confirmadas de la reina. Por lo que la mayoría de egiptólogos se decanta por la opción de que fuese Kiya la madre del faraón niño y que muriese en el parto de este, algo que corresponde con su prematura desaparición. Diversos relieves muestran que Tutankhamón procesaba un gran afecto a la que fue su nodriza, Maia. Lo que podría significar que Maia ocupaba para él el lugar que había dejado su madre al morir. Esta es una de las teorías más aceptadas por los egiptólogos.

Tutankhamón creció rodeado de sus hermanas mayores en una de las épocas más inestables de Egipto. Enamorado de una de ellas, Ankhasenamón, la tomo por esposa. El incesto no estaba mal visto en el antiguo Egipto, pues al igual que los dioses se casaban con sus hermanas, los faraones hacían lo mismo pues creían que así conservaban su linaje.
Siendo un niño de 9 años, Tutankhamón fue coronado rey de las Dos Tierras (alto y bajo Egipto) y con ello tendría que enfrentarse a las decisiones más importantes de su joven vida.

Tutankhamón se encontraba ante un régimen impopular y unos súbditos alterados, por lo que decidió restaurar la antigua capital y recuperar el antiguo sistema, junto con los antiguos dioses, aconsejado por algunos de sus consejeros.

Tampoco sabíamos si el joven faraón tuvo descendencia. Carter descubrió en la tumba de Tutankhamón dos momias de unos bebes en perfecto estado, pero nadie sabía si estaban relacionadas con algún rito o simbolismo del antiguo Egipto o si estaban emparentadas con el faraón. Recientes estudios, entre los que encontramos pruebas de ADN, reflejaron la realeza de las momias, debido a la práctica de una momificación real, que ambas eran unos bebes non natos (murieron antes de nacer) y que al menos una de las momias era la hija de Tutankhamón y Ankhasenamón. Sin embargo por el deterioro de ambas sólo podemos estar seguros de que al menos una era la hija de Tutankhamón, aunque el ADN de las dos era similar en la mínima parte que se pudo determinar, pero sin estar seguros al cien por cien de que la segunda momia fuese descendiente del faraón. Por lo que sólo podemos suponer que al perder a su hija antes de vivir en la tierra, los reyes sólo pudieron prepararla para su vida en el más allá.

Aunque esto habría supuesto un duro golpe para el faraón, recientes investigaciones dicen que su figura paso a ser activa en la vida política. Según reflejan algunos grabados y murales podemos apreciar que Tutankhamón fue el responsable de finalizar con éxito una revuelta, que tendría lugar durante su reinado, en Nubia. Con ello el faraón demostraba su valía y pasaba de ser alguien manipulable a ser un regente activo.

Al final del reinado de Tutankhamón tuvo lugar una batalla entre hititas y egipcios por el control de Kadest, lugar situado al norte de Siria. Kadest era una tierra situada entre hititas y egipcios por la que ambos peleaban continuamente. En esta batalla parece que participo Tutankhamón, y según muestran las crónicas hititas, él y su ejército salieron victoriosos.

El joven rey pasó de ser un niño a un dirigente fuerte e independiente. Tutankhamón iba progresando, pero entonces desapareció de las cónicas históricas.

Desde la aparición de su momia los egiptólogos han conjeturado sobre su muerte. Pero todo lo relacionado con la muerte de Tutankhamón es un misterio aún mayor que recientemente parece haberse resuelto.

Tutankhamón fue un joven enfermo, pues poseía malformaciones genéticas en sus pies, igual que su esposa y su hija; también se rompió el fémur, una fractura bastante dolorosa. Además poseía una variedad muy grave de malaria. Todo esto unido conllevó al joven faraón a una muerte repentina. Su pueblo tuvo que prepararse rápidamente para su entierro.

Ankhasenamón y Tutankhamón
Tras desaparecer su esposo nada se sabe de Ankhasenamón ya que desapareció de todas las fuentes históricas. El trono fue ocupado por uno de los dos personajes más influyentes de la corte durante el corto reinado del faraón, el ``comandante de la tropa´´ Ay. Algo que resulta extraño a los egiptólogos pues el regente del rey había sido el general Horemhed, quien gobernó tras Ay.

Tutankhamón fue un joven y poderoso faraón que murió sin descendencia. Puede que la causa del fin de su dinastía estuviese en las enfermedades genéticas que surgieron al producirse matrimonios entre familiares.

Tutankhamón desapareció hasta que en 1922 Howard Carter, tras muchos años de búsqueda, descubrió su tumba y con ella abrió todo el misterio sobre este faraón. Pero ésta es otra historia.

Para finalizar he escogido estos versos hallados en la tumba de Tutankhamón que dicen así:
Gritos dichosos se oyen en tu honor
mientras te acercas a las puertas del más allá.
Las oraciones retumban también en el cielo.
Gloria a ti cuando atravieses el portal
de la morada sin límites de la muerte.

Lucía Moreno Ojeda 


FUENTES BIBLIOGRÁFICAS:


HOWARD CARTER, El descubrimiento de la tumba de Tutankhamón, José de Olañeta, Palma de Mayorca, 2007.

ZAHI HAWASS, Tutankhamón. Los tesoros de la tumba, Akal, Madrid, 2008.