sábado, 23 de agosto de 2014

COLABORACIÓN: TUTANKHAMÓN, El niño de oro

Máscara funeraria de Tutankhamón. Realizada en oro batido
con incrustaciones de pasta de vidreo y turquesas.
Museo Egipcio de El Cairo
Tutankhamón es el más famoso de todos los faraones, pero también ha representado un gran misterio.

Ha sido uno de los personajes más atrayentes tras el descubrimiento de su tumba por Howard Carter y Lord Carnarvon en 1922. La tumba que descubrieron, tras un largo trabajo de varios años, fue un gran reclamo ya que ha sido una de las pocas tumbas egipcias que se ha encontrado inviolada. Aunque varios asaltantes habían entrado en dos ocasiones, no se llevaron nada de valor. En ella se encontraron grandes tesoros, muchos de ellos en oro, y la momia del faraón Tutankhamón. Pero este joven faraón ha sido todo un misterio.

Poco se sabía de Tutankhamón, sólo que había sido coronado siendo un niño y que tuvo una corta vida. Hasta hace pocos años no sabíamos nada de su familia y de su vida. Se había pensado que había sido un joven rey muy manipulable.

Tutankhamón nació en Amarna y recientes estudios de ADN, demuestran que su padre fue el mismísimo Akhenatón, el faraón hereje. Pero la identidad de su madre ha sido un misterio aún mayor para el que no se tiene una respuesta concreta todavía. Aunque se sabe por la pruebas de ADN que su madre es la momia hallada en la tumba kv-35 del valle de los reyes, desconocemos su nombre. Las candidatas son la amada esposa de Akhenatón, Nefertiti, de la que sabemos que ya dió a luz a seis hijas del faraón; dos de las hermanas de Tutankhamón, que se casarón con su padre; y Kiya, una de las esposas menores del faraón Akhenatón de la que se cree que fue una princesa extranjera que desapareció pronto de las fuentes. Pero los egiptólogos se quedan con dos: Nefertiti y Kiya.

Busto de Akhenatón
En varias ocasiones se ha desechado la idea de que la momia de la kv-35 fuera Nefertiti, debido a que la edad de la joven al morir no cuadra con la edad que tenía Nefertiti, siendo mucho más joven que ella, y la improbabilidad de que diera a luz a las seis hijas confirmadas de la reina. Por lo que la mayoría de egiptólogos se decanta por la opción de que fuese Kiya la madre del faraón niño y que muriese en el parto de este, algo que corresponde con su prematura desaparición. Diversos relieves muestran que Tutankhamón procesaba un gran afecto a la que fue su nodriza, Maia. Lo que podría significar que Maia ocupaba para él el lugar que había dejado su madre al morir. Esta es una de las teorías más aceptadas por los egiptólogos.

Tutankhamón creció rodeado de sus hermanas mayores en una de las épocas más inestables de Egipto. Enamorado de una de ellas, Ankhasenamón, la tomo por esposa. El incesto no estaba mal visto en el antiguo Egipto, pues al igual que los dioses se casaban con sus hermanas, los faraones hacían lo mismo pues creían que así conservaban su linaje.
Siendo un niño de 9 años, Tutankhamón fue coronado rey de las Dos Tierras (alto y bajo Egipto) y con ello tendría que enfrentarse a las decisiones más importantes de su joven vida.

Tutankhamón se encontraba ante un régimen impopular y unos súbditos alterados, por lo que decidió restaurar la antigua capital y recuperar el antiguo sistema, junto con los antiguos dioses, aconsejado por algunos de sus consejeros.

Tampoco sabíamos si el joven faraón tuvo descendencia. Carter descubrió en la tumba de Tutankhamón dos momias de unos bebes en perfecto estado, pero nadie sabía si estaban relacionadas con algún rito o simbolismo del antiguo Egipto o si estaban emparentadas con el faraón. Recientes estudios, entre los que encontramos pruebas de ADN, reflejaron la realeza de las momias, debido a la práctica de una momificación real, que ambas eran unos bebes non natos (murieron antes de nacer) y que al menos una de las momias era la hija de Tutankhamón y Ankhasenamón. Sin embargo por el deterioro de ambas sólo podemos estar seguros de que al menos una era la hija de Tutankhamón, aunque el ADN de las dos era similar en la mínima parte que se pudo determinar, pero sin estar seguros al cien por cien de que la segunda momia fuese descendiente del faraón. Por lo que sólo podemos suponer que al perder a su hija antes de vivir en la tierra, los reyes sólo pudieron prepararla para su vida en el más allá.

Aunque esto habría supuesto un duro golpe para el faraón, recientes investigaciones dicen que su figura paso a ser activa en la vida política. Según reflejan algunos grabados y murales podemos apreciar que Tutankhamón fue el responsable de finalizar con éxito una revuelta, que tendría lugar durante su reinado, en Nubia. Con ello el faraón demostraba su valía y pasaba de ser alguien manipulable a ser un regente activo.

Al final del reinado de Tutankhamón tuvo lugar una batalla entre hititas y egipcios por el control de Kadest, lugar situado al norte de Siria. Kadest era una tierra situada entre hititas y egipcios por la que ambos peleaban continuamente. En esta batalla parece que participo Tutankhamón, y según muestran las crónicas hititas, él y su ejército salieron victoriosos.

El joven rey pasó de ser un niño a un dirigente fuerte e independiente. Tutankhamón iba progresando, pero entonces desapareció de las cónicas históricas.

Desde la aparición de su momia los egiptólogos han conjeturado sobre su muerte. Pero todo lo relacionado con la muerte de Tutankhamón es un misterio aún mayor que recientemente parece haberse resuelto.

Tutankhamón fue un joven enfermo, pues poseía malformaciones genéticas en sus pies, igual que su esposa y su hija; también se rompió el fémur, una fractura bastante dolorosa. Además poseía una variedad muy grave de malaria. Todo esto unido conllevó al joven faraón a una muerte repentina. Su pueblo tuvo que prepararse rápidamente para su entierro.

Ankhasenamón y Tutankhamón
Tras desaparecer su esposo nada se sabe de Ankhasenamón ya que desapareció de todas las fuentes históricas. El trono fue ocupado por uno de los dos personajes más influyentes de la corte durante el corto reinado del faraón, el ``comandante de la tropa´´ Ay. Algo que resulta extraño a los egiptólogos pues el regente del rey había sido el general Horemhed, quien gobernó tras Ay.

Tutankhamón fue un joven y poderoso faraón que murió sin descendencia. Puede que la causa del fin de su dinastía estuviese en las enfermedades genéticas que surgieron al producirse matrimonios entre familiares.

Tutankhamón desapareció hasta que en 1922 Howard Carter, tras muchos años de búsqueda, descubrió su tumba y con ella abrió todo el misterio sobre este faraón. Pero ésta es otra historia.

Para finalizar he escogido estos versos hallados en la tumba de Tutankhamón que dicen así:
Gritos dichosos se oyen en tu honor
mientras te acercas a las puertas del más allá.
Las oraciones retumban también en el cielo.
Gloria a ti cuando atravieses el portal
de la morada sin límites de la muerte.

Lucía Moreno Ojeda 


FUENTES BIBLIOGRÁFICAS:


HOWARD CARTER, El descubrimiento de la tumba de Tutankhamón, José de Olañeta, Palma de Mayorca, 2007.

ZAHI HAWASS, Tutankhamón. Los tesoros de la tumba, Akal, Madrid, 2008.

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